Raza antigua por excelencia el Mau, que quiere decir “gato” en egipcio, vivió en los templos de los faraones hace 3000 años, y puede ser visto en algunas pinturas y motivos del antiguo Egipto.
El gato Mau, a pesar de haber existido hace miles de años es también considerado un raza relativamente moderna ya que en el año 1937 fue redescubierto. La característica que hace particular a esta raza son sus manchas.
Los colores permitidos son el plata con manchas oscuras, el tono miel o bronce con manchas café y el color humo con manchas oscuras. De pelaje fino y muy brillantes, en la frente posee unas líneas que asemejan la forma de la letra M, en dorso también posee manchas y su cola está formada por anillos más oscuros con la punta color negra.
Tiene cabeza levemente redonda con una elevación muy pequeña desde el puente de la nariz hasta la frente. Su hocico es poco prominente, con orejas grandes, anchas en la base y un poco puntiagudas, estando siempre erectas.
Con ojos brandes y almendrados ligeramente oblicuos en dirección de las orejas.
La cabeza del gato es ligeramente redonda, hay un pequeño levantamiento desde el puente de la nariz hasta la frente. El hocico no es puntiagudo. Las orejas son grandes, erectas, anchas en la base y ligeramente puntiagudas, y pueden presentar un poco de pelo muy fino —plumas-. Los ojos son grandes con forma de almendra y ligeramente oblicuos en dirección de las orejas.
Es un gato que a pesar de tener un cuerpo mediano es musculoso y fuerte y tiene los miembros posteriores más largos que los anteriores. Con pies ovalados y dueño de una hermosa cola de tamaño mediano que es ancha en su base y va haciéndose más fina en la punta.
Los ejemplares de esta raza de gato se caracterizan por ser animales sumamente amigables y calmados y adoran vivir en compañía de su familia.
Imagen | Wikifaunia

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Mau Egipcio: un gato exótico y bello